Hace poco estábamos mirando videos graciosos en Internet cuando de pronto aparece una señora mayor frente al espejo invitándo a su imagen a entrar a la casa en reiteradas ocasiones. No se qué mente retorcida puede encontrar graciosa el hecho de que alguien no pueda reconocer ni siquiera su propia imagen.  A mi hija pequeña,  le pareció lo mismo y su primer comentario fue que eso no era gracioso. No sabía por qué esa señora actuaba así y me preguntó por qué la señora  se invitaba a pasar y se frustraba cuando su imagen no cruzaba el umbral del espejo. Hablamos sobre el Alzheimer y cómo hay muchas personas que lo sufren en la actualidad.

Ayer miré una película en que un terapeuta explicaba a su paciente cómo su padre se había empeñado en crear recuerdos felices para él en su niñez y la necesidad de que cosas así existan para que las podamos atesorar en nuestra vida y que nos sirvan para encontrar en ellas un bálsamo cuando cuando sea necesario.  Me sorprendió encontrar eso dicho tan claramente en un película porque yo misma he hecho cosas junto a mis hijos pensando que quizá lo archiven como un recuerdo grato de su infancia en algún rincón de su memoria…por si les es necesario. Lo increíble es que haciendo eso para ellos, también he estado grabando esos bellos recuerdos en algún rinconcito de la mía y son como una caricia tibia al alma.

–¿Pero qué pasa? ¿Se te borra todo como en la computadora cuando borrás algo?, preguntó mi hija.

— Y si… más o menos.

La cara que puso es indescriptible.  Y me dio un abrazo.

Nadie sabe qué le puede deparar el futuro y menos la vejez. Pero cualquiera que tenga la desdicha de perder su memoria y los tesoros de sus recuerdos merecería tener un hijo como Tony, un fotógrafo que no se ha dado por vencido frente a la enfermedad de su madre y ha tendido la suficiente cretatividad –y más amor– para transformar los días de esa anciana y los suyos propios, en momentos de disfrute y de juego para ambos. Y en un tipo de Arte con mayúscula y en sentimientos hechos fotos.

Los invito a ver este video de RTVE titulado “Un fotógrafo le regala a su madre, enferma de Alzheirmer, una segunda juventud”. A mi modo de ver, lo que le regala es un pasaje al juego porque sí, un boleto disfrutable a la infancia.

Hace clíc en la siguiente imagen para ver este precioso video. Y después podés dejar un comentario diciéndonos qué te pareció.

 

 

 

 

Written by Rotafolio

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