La caligrafía ha sido un arte en todos los tiempos pero hubo un momento en que los calígrafos temieron que fuera olvidada. Este hermoso manual de caligrafía del siglo XVI al cual se puede acceder gracias al programa Open Content del museo Getty (Los Ángeles, EEUU), tiene una interesante historia además de una gran belleza.

El «Libro de modelos de caligrafía» es un manual cuya creación tomó 30 años, habiendo sido creado entre 1561 y 1562 por el secretario de Fernando I del Sacro Imperio Romano Germánico.

Hoy en día el arte calígrafo cuenta con diferentes medios para ser preservado pero a mediados del siglo XV la invención del tipo móvil de imprenta cambió para siempre la forma en que se publicaban los textos: en lugar de escribirse a mano, los textos pasaron a imprimirse por grandes cantidades para consumo generalizado. El afianzamiento de los libros impresos en el siglo XVI puso nerviosos a los profesionales de la caligrafía, que querían asegurarse de que sus habilidades no fueran olvidadas.

Georg Bocskay, secretario de Fernando I del Sacro Imperio Romano Germánico, fue uno de los escribas que quería preservar su legado. Entre 1561 y 1562, creó el «Libro de modelos de caligrafía» (Mira Calligraphiae Monumenta) para registrar todos los tipos de escritura que conocía. Treinta años después, el nieto de Fernando I, el emperador Rodolfo II, decidió dejar su propia marca en el manual al comisionar al ilustrador húngaro-flamenco Joris Hoefnagel para que interviniera sus páginas agregándole dibujos de flora y fauna que realzaron el trabajo original de Bocskay.

Gracias al Museo Getty, ahora es posible consultar el Libro de modelos de caligrafía y mirar a detalle las complejidades del trabajo de ambos hombres: bajo el programa Open Content del museo es posible revisar todo el libro -y maravillarse con él- y descargar páginas individuales.


Digital images courtesy of the Getty's Open Content Program.
Texto en base a mymodernmet.com