Estamos acostumbrados a abrir nuestra heladera en busca de líquidos y alimentos frescos pero… la lectura también sacia nuestra sed y alimenta nuestro cuerpo. Pensando en eso, la biblioteca Pamplona-Yamaguchi (España) puso en marcha un proyecto de trueque de libros titulado «Frigocambio de libros» y, tal ha sido la aceptación de sus usuarios que lleva funcionando 18 meses.

Cualquier usuario puede revisar y reponer esta nevera y tomar el libro que le apetezca, funcionando como un Bookcrossing. Solo hay una norma: si tomas un libro, deja otro. Actualmente cuenta con 218 ejemplares, de diversas temáticas.

Fuente y foto: Biblioteca Pública Municipal de Tabaiba