guyunusa

De los cuatro charrúas llevados a Francia, dos de ellos, Tacuabé y Guyunusa, fueron bautizados en Paysandú. Eran los más jóvenes del grupo y también vivieron en carne propia la total falta de respeto a la dignidad humana.

María Micaela Guyunusa había nacido el 28 de setiembre de 1806 en el departamento de Paysandú, donde fue bautizada con el nombre cristiano de Michaela. De ahí el subtítulo “chalouá” (que en la lengua charrúa significa “muchacha”) sanducera.

El registro de bautismo dice: “En veinte y seis de julio de mil ochocientos siete (con mi licencia) el R.P.P. Fr. Ignacio Maestre, bautisó (sic) solemnemente a una niña, que nació el veinte y ocho de septiembre del año pasado, a quien puso por nombre María Michaela, hija natural de María Rosa, india charrúa: fueron padrinos Manuel Medina y Victoria Cambyaé, a quienes se les advirtieron de sus obligaciones. Doy fe. Silverio Antonio Martínez”.

Michaela o Micaela era el nombre cristiano de Guyunusa, según testimonios recabados en un trabajo del antropólogo francés Paul Rivet. Se trata de un nombre que era poco frecuente en nuestro país y según Eugenio Petit Muñoz sería rarísimo que, entre los poquísimos indios charrúas que llegaron a ser bautizados hubiese dos Micaela.

Agrega que “la excepcionalidad del bautismo del charrúa, que es un hecho notorio, salvo en la conocida reducción de Cayastá, cuyas inscripciones correspondían a Santa Fé y han sido parcialmente publicadas, se ve confirmada en el caso de Paysandú, parroquia que era la única de la zona final de habitación del charrúa en nuestro país y en la que, desde 1805 -fecha en que se inician sus libros- hasta el presente no aparece otra niña charrúa bautizada”.

A diferencia de lo que acontece con otros niños bautizados en Paysandú -al día siguiente o en los inmediatos a su nacimiento– Guyunusa tardó diez meses en recibir el sacramento cristiano.

Teniendo en cuenta que no fue bautizada por el párroco, Antonio Silverio Martínez, sino por su teniente, el P. Fr. Ignacio Maestre, es posible suponer que este último lo hizo en una recorrida por montes y lugares alejados, buscando niños infieles que bautizar.
Otro argumento que maneja Petit Muñoz para afirmar que María Michaela es Guyunusa es su edad.

La niña bautizada en la jurisdicción de la Parroquia de Paysandú había nacido el 28 de setiembre de 1806, lo que significa que en junio de 1933, cuando Guyunusa es descripta en París, esta María Michaela tenía 26 años, y si bien las fuentes francesas atribuyen a Guyunusa 20 años, dicen a la vez que era de la misma edad que Tacuabé, quien nacido en setiembre de 1809, tenía 23 años en junio de 1833. Las diferencias pues, son muy pequeñas.

Por último, está su región de origen. En la obra del francés Paul Rivet (”Les Derniers Charruas”) sobre los charrúas llevados a Francia, se cita al Dr. Tanchou, quien expresa que Guyunusa vivía en su país en las orillas del río Negro y, según la partida de defunción de la desventurada india, ésta habría nacido a orillas del río Uruguay. Y por aquellos años, todo eso era Paysandú. “La coincidencia es total”, sostiene Petit Muñoz.

Guyunusa falleció por tisis pulmonar en el hotel Dieu, de Lyon (Francia), el 22 de julio de 1834, hace exactamente 172 años. Sus restos de Guyunusa no han podido ser encontrados. Hay versiones que indican que habrían sido depositados en un osario común.

Documentos históricos

En la actualidad, tanto la partida de bautismo de Tacuabé como la de Guyunusa, verdaderos documentos históricos de nuestra nación, son guardadas con el celo que corresponde en los archivos de la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Palermo.

Llegar a la de Tacuabé fue muy fácil. A la de Guyunusa no tanto. Una primera consulta a los archivos eclesiásticos tuvo resultado negativo. Sin embargo, sabíamos que había sido encontrada allí por Eugenio Petit Muñoz y presentada en un libro sobre “La vivienda Charrúa”, que data de 1950 y se guarda en la Biblioteca Nacional, en Montevideo. Allí lo encontramos y una rápida consulta permitió revelar la incógnita y ubicar la partida de bautismo de Guyunusa, quien no figura con ese nombre sino con el nombre cristiano de Michaela.

Una nueva consulta en las oficinas parroquiales de Paysandú permitió ubicar fácilmente el histórico documento. A modo de anécdota cabe señalar que este año se cumplirán 210 años del bautismo de Guyunusa, efectuado el 26 de julio de 1807.

¿Son sanduceros Tacuabé y Guyunusa? Si nos atenemos literalmente al documento existente, es lógico afirmar que sí. Allí se indica, por ejemplo, que los padres de Tacuabé son “indios de esta jurisdicción”.

Ahora bien, cabe recordar que en 1809 el departamento de Paysandú abarcaba lo que actualmente son los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, Tacuarembó, Rivera, Río Negro y parte de Cerro Largo y Brasil.

¿Cabe la posibilidad de que un charrúa viajara kilómetros y kilómetros para bautizar a su bebé? ¿Acaso recibieron el sacramento en recorridas de curas por los montes buscando infieles que bautizar? ¿O, circunstancialmente, eran vecinos de la Parroquia?

Artículo originalmente escrito por Carol Guilleminot y publicado originalmente en la revista Quinto Día, de El Telégrafo. Ver completo aquí

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Written by Rotafolio

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