Época de macachines! Siempre me gustó abril por varias cosas pero en especial el ruidito de las hojas de otoño al pisarlas, comer mandarinas arrancadas del árbol, los macachines y la nostalgia de los rayos del sol al atardecer. Cuando era niña y vivía en el campo tenía como gran tesoro un árbol de mandarinas de mi propiedad, mi abuela rezongaba con los árboles que se desvestían y yo pisaba sus montones de hojas. Los macachines me gustaban porque eran bellísimos pero si no prestas atención pasan desapercibidos. Ahora el cambio climático ha mareado las estaciones y confunde el orden natural. Solo algunos pequeños tesoros siguen ahí. Hoy encontré macachines en el patio y aunque era mediodía toda la nostalgia del sol al atardecer vino a mí!

Written by Rotafolio