Un tren imaginario…

Un tren imaginario…

Nos tomamos un tren imaginario. Llevamos celulares para sacar fotos. Caminamos por la vía, viendo algunos nuevos ángulos de un paisaje ya conocido, y descubriéndolo otros. Soñamos con algún día reconstruír la vieja estación del tren Parada Esperanza. Seguro que los mayores la recuerdan y tendrán muchas anécdotas de viajes en tren. Nuestros niños y adolescentes tienen que imaginárselo...pero las vías tienen su encanto...y los caminos rurales también. Aunque casi no salió hoy el sol, pasamos una lindísima tarde con los participantes más jóvenes del proyecto. Lo reeditaremos pronto y pueden sumarse aquellos que deseen compartir la caminata....Las fotos que sacaron los gurises son para una exposición de fotografías en 3D que realizaremos más adelante. Seguro que querrán verla!! Váyanse aprontando para descubrir el relato fotográfico que hemos empezado a construir de nuestra Tierra de la Esperanza.  Y saben qué? Hasta encontramos un trébol de cuatro hojas!!! ...
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El milagro de la taza de café

El milagro de la taza de café

Los milagros existen. Y los más pequeños, aunque casi ni se notan, pueden ser poderosos y trascender las fronteras del tiempo y la distancia. Hoy pasé por la avenida España y me acordé de Marcelo, de aquella dama y de cómo una taza de café cambió su vida para siempre. Una taza de café/ un trozo de pan/ un abrigo/ un par de calzado/ una sonrisa/ un aliento/ un gesto: pasarme la mano por la cabeza/ y sonreírme…¡gracias! (Marcelo L.) Conocí a Marcelo un día cualquiera mientras recogía información para un artículo periodístico. Yo hacía mi trabajo y él estaba allí. Me interesó su testimonio como fuente para la nota. Mientras esperábamos que comenzara la actividad que, por razones distintas, nos había convocado a los dos nos pusimos a conversar. Me contó algunas cosas de su vida, de su familia, de cómo se las ha ingeniado para vivir dignamente de sus manos sin haber estudiado y luchando contra la pobreza, de su...
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Arco iris, el de Newton y el de Keats

Arco iris, el de Newton y el de Keats

¿Quién no se ha quedado alguna vez –sino varias—en su vida mirando absorto el arco iris? De niños soñábamos con adivinar dónde termina y qué habría ahí. Leyendas y fábulas se han tejido en torno a este singular y bellísimo espectáculo de la naturaleza. Según la Biblia apareció en los días de Noé, después del diluvio: “Cada vez que aparezca el arco iris entre las nubes, yo lo veré y me acordaré del pacto que establecí para siempre con todos los seres vivientes que hay sobre la tierra” (Genèsis 9:16). A lo largo del tiempo, las referencias literarias lo han vinculado a lo maravilloso, a lo mítico y en cierta medida, también en la actualidad su imagen es utilizada en historias fabuladas en las que se apunta a demostrar una verdad moral que, a modo de advertencia o consejo, se sintetiza al final de la narración en una moraleja. Una me llegó el otro día entre tantos mensajes no deseados que nos...
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Buena suerte

Buena suerte

Soñó toda la noche que lo necesitaba y cuando se levantó, muy temprano a la mañana, salió a buscarlo. Empezó por el sector más bonito del jardín. Y nada. Siguió por el rincón de las rosas pues allí había visto algo más que gramilla en los últimos días. Y nada. Miró el cerco del vecino. A él las cosas le iban bien. Debía haber alguno por allí...Recorrió el alambre de punta a punta y nada encontró. ¿Desde cuándo creía él en estas cosas? Jamás se le hubiera ocurrido. Pero estaba tan claro todo en ese sueño y se había levantado con la certeza, el presentimiento y la necesidad de buscarlo. Vaya a saber qué oscuro mandato del inconsciente lo perseguía aún después de despierto y necesitaba confirmar en un trébol de cuatro hojas –el que tenía en sus manos en el sueño--, la buena suerte que lo aguardaba. Era un cambio difícil. Duro. De los que plantean una disyuntiva que por las...
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La siesta

La siesta

No resistió. Sintió el sopor y buscó la posición horizontal para echarse una siesta... Los uruguayos, grandes consumidores de siestas, disponemos cada vez de menos tiempo para cerrar el ojo a la “sexta hora”, tal como denominaban los romanos a ese momento de restauración interna. De allí proviene el origen de la palabra siesta: si se marcan las nueve de la mañana como referencia, las tres de la tarde aparece como la hora decisiva del bostezo. 1 Sin embargo, el sagrado placer de la siesta no es entendido de igual manera por todos los seres humanos. Ni siquiera a la luz de la ciencia, que hoy dice que es una costumbre muy sana que aporta enormes beneficios a nuestro organismo. En este sentido, algunas investigaciones aseguran haber comprobado que un sueñecito de más de 15 minutos pero nunca mayor a una hora (para que no afecte el estado de ánimo y el rendimiento) basta para aliviar tensiones, descansar, despejar la mente, aumentar...
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Había una vez un niño que quería leer… y un cartero

Había una vez un niño que quería leer… y un cartero

Había una vez un niño que quería leer y no tenía libros. Y un cartero que lo vio leyendo panfletos de publicidad y catálogos de supermercados. El niño se le acercó y le preguntó si tenía algún periódico o cualquier cosa que pudiera leer. El cartero sugirió que fuese a la biblioteca pero el pequeño le contestó que estaba lejos y no tenía dinero para ir. El cartero se llama Ron Lynch y vive en Sandy (Utah, EE.UU.). El niño es Mathew y tiene 12 años.  Y el cartero decidió hacer algo. Con ese sencillo acto de albedrío, cambió la vida del niño. Simplemente escribió en Facebook: "Amigos de Facebook... Este es Mathew Flores. Hoy, mientras entregaba el correo en su complejo de apartamentos, le vi leyendo anuncios. Me preguntó si tenía cualquier correo extra que pudiera leer y me contó que su deseo es tener libros. Le dije que la biblioteca tenía muchos, pero él me dijo que no tienen coche, y que...
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Aquel lejano «concurso de siluetas»

Aquel lejano «concurso de siluetas»

Una lejana primavera, hace exactamente un siglo, los muchachos echaron mano a la pluma y el papel y apelando a la inspiración escribieron al diario para explicitar su admiración a la belleza o la personalidad de alguna sanducera. Corría el año 1915 cuando diario El Telégrafo convocó a un “concurso de siluetas” que fue, en verdad, todo un suceso.  El concurso, una pinturita de época. Es difícil imaginarse a Remy Leblanc. Hoy no sabemos quién se escondía tras ese seudónimo, ni si iba a la Redacción a escribir. Sabemos sí que era una mujer de gran personalidad y quizás la primera que se ganó un sitio en las páginas de diario El Telégrafo, de Paysandú (Uruguay). En la segunda mitad del año 1915 este medio comenzó a publicar una columna dedicada a las mujeres –aunque cabe suponer que tenía un público mucho más amplio—en la que bajo el seudónimo de Remy Leblanc ella escribía sobre cuestiones de interés femenino, a la vez...
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Realidad enmascarada

Realidad enmascarada

Dicen que ocurrió en Bérgamo, un pequeño pueblito italiano, donde vivía un niño pobre, bueno y estudioso, llamado Arlequín. Todos los compañeros le querían y habiendo la costumbre en el pueblo de que los niños estrenaran un traje de carnaval, la conversación entre ellos en esa época del año era la de comentar cada uno su traje. -- ¿Y tú Arlequín?, --le preguntó uno de los amigos. ¿Cómo es tu traje? -- Mi familia es pobre y no pudieron comprarme nada, respondió Arlequín. Entonces sus compañeros acordaron darle cada uno un pedacito de paño; pero se quedaron perplejos al entregárselo y ver que todos eran de diferente color. Arlequín no hizo caso, consiguió que le unieran los pedacitos, y bien combinados, le confeccionaron un traje. El origen del traje de payaso bien puede ser éste como cualquier otro. Como sea, los bufones del circo siempre han atraído miradas, risas y emociones. Esperamos siempre que el hombre que hay detrás de la máscara pintada sobre la piel y los colores de su llamativo traje nos brinde aquello que vamos a buscar: diversión y magia. Mientras...
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Con aroma a lavanda

Con aroma a lavanda

Cuando empieza un nuevo año, está bueno plantearse nuevos propósitos. Desafíos. Asumir que no tenemos por qué quedarnos con las ganas de hacer cosas que nos gustan hacer. Aunque, claro está, nunca sabremos si luego llegarán a concretarse realmente... El asunto es que pocas cosas pasan por arte de magia. Y para mí, las casualidades no existen. Son siempre causalidades. Pues bien, una causalidad me ha traído un cambio drástico de perspectiva y un reordenamiento de propósitos. Mi nuevo propósito no es plantar más lavandas en el jardín. Aunque me gustan muchísimo desde que conocí su aroma siendo muy pequeña, en una de las cajitas de jabones que ponía siempre mi abuela entre la ropa perfectamente apilada de su ropero. La cajita con dibujos de lavandas estaba entre la ropa blanca. Y a veces, yo abría esa puerta del ropero de mi abuela sólo para meter la nariz dentro y sentirme transportada a un inmenso e imaginario plantío violeta. El otro día estaba...
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Casa Blanca, cultural y turístico

Casa Blanca, cultural y turístico

Un sábado a la dos de la tarde, Casa Blanca luce como casi cualquier otro pueblo del interior: en sus callecitas empinadas no se ve ni gente ni autos. Es tiempo de sobremesa, de jugar a la sombra por encargo de las madres. Solo desde alguna ventana se cuela hacia el exterior un ritmo de salsa y más adelante otro melódico. Es hora de siesta. Sin embargo, mucho se está gestando y se mueve en esta localidad sanducera. Instalados bajo la sombra de un jacarandá que vistió de celeste el pasto de un rincón del patio de La Pulpería, el apacible y elegante restaurante del lugar, el pueblo queda casi todo bajo el amplio recorrido de la vista. De un lado el río Uruguay, crecido todavía; del otro el monte nativo; en el medio las casas en cuyas paredes, pintores de varias nacionalidades estamparon sus obras de arte. A lo lejos se divisa el Frigorífico Casa Blanca, cuyo impacto en la...
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