Texto y fotos: Carol Guilleminot Coello

En un excelente golpe de timón, Soriano está centrando buena parte de su perspectiva y esfuerzos de desarrollo en el turismo náutico fluvial. Hoy exhibe con orgullo un cómodo y moderno catamarán construido por funcionarios municipales, que se ha destinado a realizar travesías por el río Negro. Son viajes de paseo de entre dos y siete horas que, junto a otras acciones emprendidas por la Intendencia,  han tenido total éxito y están permitiendo posicionar a este Departamento como un nuevo destino para viajeros.


Hubo que madrugar bastante pero la jornada valió la pena.  Ese es el balance más moderado que hacemos quienes desde distintos rincones del país vivimos la experiencia de realizar un viaje por el río Negro, a bordo del catamarán «Soriano I».

El diario de viaje que lleva la tripulación de la embarcación registra cientos de comentarios mucho más entusiastas, escritos por personas que han paseado en ella. Todos afirman haber descubierto un tesoro escondido en las aguas del Hum. La metáfora remite indudablemente a la belleza del escenario natural que es posible disfrutar desde la cubierta o el interior del catamarán, objeto de centenares de disparos de cámaras fotográficas en cada viaje.

Ese cuaderno registra desde el beneplácito de ministros de Estado hasta comentarios de una pareja de jubilados que afirma que celebrará sus bodas de oro matrimoniales a bordo.

Navegando por el Hum

Temprano a la mañana un grupo de personas de diferentes edades, desde muy mayores a niños, nos aprontábamos en el puerto de Mercedes para disfrutar de una travesía por el río Negro hasta Villa Soriano.

Al ingresar, una amplia sala de pasajeros, con capacidad para cincuenta asientos (con mesa en sus respaldos), vidrios que permiten visión panorámica del paisaje y suficiente espacio como para caminar en el interior de la embarcación, nos recibió con la presentación en video, en una importante pantalla frontal, del proceso de construcción del catamarán.

La búsqueda del mejor asiento para ver el paisaje pronto fue desechada por cada uno de los pasajeros. Bien pronto comprendimos que la mayor parte del viaje la realizaríamos en sucesivas caminatas desde y hacia la cubierta.
Allí se puede sentir la brisa fresca del viento en la cara y extender interminablemente la vista hacia el paisaje que vamos dejando, el que se aproxima y laterales que combinan pequeñas playitas, zonas de tupida vegetación autóctona, islas desiertas y pobladas, bancos de arena cuya ubicación la tripulación conoce casi centímetro a centímetro y, fundamentalmente la magnitud de una naturaleza esplendorosa. Y ante todo eso, casi ningún pasajero opta sólo por el cómodo asiento interior.

Bien lo sabe la tripulación y por eso permite salidas que no impliquen demasiada gente en cubierta y visitas a la cabina de mando, ubicada en la parte superior de la embarcación y desde donde se puede comprobar por ejemplo, cuán distinta es la percepción de la velocidad si vamos en cubierta que en lo alto: cuanto más cerca del agua más rápido parece, aunque la marcha haya sido a una velocidad constante y lenta, como la que llevamos ese día, a 15 kilómetros por hora.

“El catamarán puede desarrollar hasta 70 kilómetros por hora pero esto es un paseo y vamos a velocidad de paseo”, explicó César Lima, el capitán de la embarcación.

Efectivamente, quienes optan por esta posibilidad de turismo que está ofreciendo Soriano lo hacen intuyendo que verán algo muy bueno durante el viaje. Ya a bordo, se dan cuenta que a diferencia de otras excursiones el motivo principal y más interesante del paseo no es el punto de llegada, sino el mismo viaje.

Singular belleza natural

El tramo serpenteante de 75 kilómetros que hay desde Mercedes a la desembocadura del río Negro en el río Uruguay posee una singular belleza y un acervo histórico muy rico respecto a los sitios arqueológicos que se encuentran tanto en la costa como en las más de 30 islas que pueblan el curso del “Hum” (denominación que la etnia Chaná la daba al río Negro).
La naturaleza ha sido también muy bondadosa con esta zona, dotándola de una vasta cantidad de especies de flora y fauna autóctona que hacen de éste un escenario perfecto con ríos, arroyos, playas y monte; punto clave para el desarrollo del denominado “Parque Nacional de las Islas del río Negro”.

Buscando aprovechar este conjunto de bellezas naturales, la Intendencia de Soriano promueve la creación de un circuito fluvial que una la ciudad de Mercedes con Villa Santo Domingo de Soriano. Aunque hay otras opciones de paseos en el catamarán más económicas y que insumen menor tiempo, la vedette es el paseo a Villa Soriano, que cuesta 400 pesos por persona e insume cinco horas de navegación entre ida y vuelta y dos horas de paseo en el poblado.

Esta última, tiene el privilegio de ser el pueblo más antiguo del país, fundado como reducción indígena por parte de los jesuitas en 1624. Hoy en día la histórica localidad mantiene las características coloniales de su época, gozando además del honor de haber dado cobijo al general José Artigas en un momento de su vida.

Playas inigualables, fondeaderos naturales, zonas de pesca, reservas de especies autóctonas van marcando el poco conocido recorrido del “Hum” que permite a quien lo disfruta, estar en contacto con lo más sano de la naturaleza.

Sin antecedentes en la región

El circuito fluvial que impulsa Soriano tiene como eje realizar paseos por el río a bordo de un moderno catamarán; apuntando a captar el turismo regional e internacional en una iniciativa que no tiene precedentes en el Uruguay.

La iniciativa municipal no tiene antecedentes en la región, aunque ya hay alguna intendencia interesada en realizar algo similar: el intendente de Canelones, Marcos Carámbula está “muy interesado en contar con un catamarán similar al nuestro en el río Santa Lucía”, dijo el director de la División Turismo de la Intendencia de Soriano,  José Luis Perazza, dijo que el gobierno departamental tomó la iniciativa de construir la embarcación al constatar el potencial del turismo náutico fluvial, lo que quedó claramente establecido en un estudio realizado por una empresa consultora española para el Ministerio de Turismo en el marco de un convenio con el Banco Interamericano de Desarrollo.

Paralelo a esto, el aumento de las presencia de yates y veleros  –fundamentalmente argentinos– que realizan travesías por el río Negro, aprovisionándose en el puerto de Mercedes, fue otro indicador de las posibilidades de desarrollo de este tipo de turismo.

«No hemos hecho demasiada publicidad pero el boca a boca funciona y ha ido creciendo  en forma muy importante la cantidad de gente interesada en viajar en el catamarán, así como de operadores turísticos que están llamando desde distintos lugares del país para contratar el catamarán para sus excursiones», añadió.

Cabe señalar que en este momento, la principal demanda que está teniendo la embarcación proviene de operadores turísticos que contratan el viaje a la Intendencia y se  encargan de vender la excursión a su propia clientela de viajeros.

«Esto demanda mucha tarea para la Intendencia y la subdirectora de Turismo, licenciada Elena Laguzzi, está trabajando casi exclusivamente en esto porque estamos buscando optimizar al máximo la gestión del barco.  La Intendencia no tenía experiencia en esto y hay que coordinar una serie de cosas con los operadores, analizar bien el tema de costos para que no sea demasiado elevado para la gente pero que no deje de ser rentable para la Intendencia», agregó Peraza.

En este sentido, comentó que se está iniciando un plan de negocios a largo plazo que permita visualizar «qué deberíamos hacer para que esta iniciativa tenga éxito en todo sentido y no sea una carga para la Intendencia y el contribuyente, a la vez que siga siendo un aporte al turismo para que la gente pueda conocer la belleza que tenemos en Soriano».

Al inicio de su actividad, en noviembre del año pasado, el catamarán realizó viajes sociales durante un mes, transportando a escuelas, personas vinculadas a instituciones de Soriano. Luego la Intendencia inició la gestión comercial del emprendimiento y ha tenido que incorporar más frecuencias durante fines de semana o feriados.
El catamarán llega a Barrancas Coloradas (3 horas) o Sauces de Doña Pepa (2 horas), Dolores(3 horas) y Villa Soriano (7 horas).

Nuevas perspectivas

Como era de suponer, la existencia de estas nuevas opciones de turismo está abriendo otras perspectivas para el Departamento. Hay lugares, como Villa Soriano, donde eso es muy tangible.
“Villa Soriano pasó de tener unos pocos turistas por cuenta propia los fines de semana a casi cien debido a los viajes del catamarán. «Hay un sólo restaurante y casi no trabajaba, el pasado fin de semana tuvo más de 90 y eso es aumento interantísimo para ellos; también estamos apoyando a los artesanos del lugar para que puedan mejorar y vender su producción».

Por otra parte, aseguró que este circuito fluvial y otras acciones que está llevando adelante la Intendencia han logrado posicionar a Soriano en el mapa turístico regional.

Recientemente la Intendencia de Soriano concurrió por primera vez a una feria internacional de Turismo y la experiencia superó todas las expectativas. «Fuimos al Salón Náutico de San Fernando, en Argentina. Participamos junto al Ministerio de Turismo el día de la inauguración y fuimos con una expectativa moderada. Salimos desbordados porque nos encontramos con cientos y cientos de personas interesadas en sabar sobre el río Negro”, dijo Perazza.

“Nos impactó la cantidad de gente que sabe sobre el río Negro y los servicios que tenemos y los que no tenemos. Hay algunos que hace años dejaron de venir por la falta de servicios y hoy les podemos decir que lo que reclamaban ya está operativo, como es el caso de estación de combustible en Villa Soriano, servicios de agua y luz con medidor en los puertos de Villa Soriano y Mercedes, baños de primer nivel exclusivos para navegantes en el puerto de Mercedes. La Intenencia, Hidrografía y el Ministerio estamos invirtiendo en mejoras para la navegación náutica y estamos en un punto en el que avistamos un despegue impresionante del turismo náutico».

Los esfuerzos están centrados en potenciar un crecimiento importante del turismo náutico fluvial. Esto está permitiendo que la gente de Soriano descubra las bondades de su propio lugar y que turistas de distintos rincones del país y el exterior disfrute y conozca la belleza del Hum. Si, a la vez, eso permite generar trabajo y desarrollo sustentable, el círculo será perfecto.

“Soriano I”, made in Mercedes

El «Soriano I» fue construido  –como muy bien señala el cartel colocado sobre su puerta municipal– «en Soriano por manos de Soriano». No es redundancia. Es orgullo, demostración de que “cuando se quiere, se puede” y que “en el Interior también hay potencial para innovar”.
El «Soriano I» es un catamarán para pasajeros, de líneas innovadoras, con una disposición interior que se adapta a las necesidades del viaje. Tiene capacidad para 45 pasajeros, cómodamente sentados en dos filas de asientos. Cuenta con aire acondicionado, calefacción, circuito cerrado de video, musicalización.

Posee además con gabinete higiénico y un espacioso snack bar, un sector VIP en su cabina de mando, con una vista panorámica de 360º.
La planta motriz es de última generación lo que garantiza el correcto cuidado del medio ambiente. La construcción del catamarán se realizó con personal de la Intendencia de Soriano, bajo la supervisión de su diseñador Antonio Bertoni. El montaje comenzó en setiembre de 2008 en Mercedes, primero en tierra y luego se trasladó la embarcación por las calles de Mercedes hacia la zona costera, donde se colocó la cabina superior y se avanzó en otros detalles del ensamblaje.

En enero de 2010, se realizó la botadura del catamarán, comenzando a partir de allí con las distintas pruebas de motores y del casco. Con la embarcación en el agua, se continuaron las tareas de armado, fundamentalmente el alojamiento de sus cabinas, instalación eléctrica, sanitaria, colocación de butacas, sistema de amplificación, revestimientos interiores, iluminación, entre otras. También se realizó pintura total de la nave, colocación de barandas, consola de instrumentos y de todos los elementos de seguridad para garantizar la navegación. Asimismo, se le sometió a un riguroso proceso de certificación, pasando por diversas pruebas para alcanzar elevados estándares de seguridad y de confort.

El catamarán “Soriano 1”, tiene 15,46 metros  de eslora, 6 metros de manga y el puntal de cascos es de 7,68 metros y 8,20 metros. Tiene una capacidad de carga de 3.800 kilos, un calado máximo de 80 centímetros y un mínimo de 60 centímetros. La planta motriz son 2 motores Yamaha 350, V8 de última generación, que fueron los primeros en su tipo en colocarse en Latinoamérica, viniendo para ello a Mercedes personal especializado desde Japón.

La estructura interna está basada en perfil de hierro galvanizado y la estructura de la cabina es de fenólico naval y materiales compuestos.
Tiene ventanas laterales fijas de vidrio templado y una instalación eléctrica de 12 y de 220 volts. Cuenta con salidas de emergencia a babor y estribor, y una de apertura rápida en popa. Su diseño permite el acceso de personas con capacidades diferentes, con absoluta seguridad.

Sobre los pormenores de su construcción no sólo nos ilustró el video que se exhibe en puerto mientras el barco realiza las maniobras para zarpar — inmediatamente después de las explicaciones sobre seguridad a bordo y la bienvenida de la guía que acompaña la excursión—sino también el director de Turismo y la orgullosa tripulación integrada por los funcionarios municipales César Lima (capitán y patrón), Walter Pizurno (patrón y baqueano), Gabriel Lima (ayudante), Alison Ferrari (azafata) y Solayng Millán (guía).

Conjunción público-privada

Lo singular de la construcción de este catamarán no es sólo el hecho de ser obras de manos sorianenses, sino también de la activa participación de privados en el proyecto, así como el apoyo de varios organismos públicos.
El proceso de construcción contó aportes económicos de empresas privadas de Soriano, concretamente el Hotel Brisas del Hum (Mercedes), Hostal El Espinillo (Dolores), ISUSA y , además de los aportes realizados por el Ministerio de Turismo, Ancap y la propia Intendencia.

«Estas empresas colaboraron poniendo dinero para que esto fuera posible. Tenemos un intendente con mucha iniciativa, muy abierto y las empresas han respondido a la solicitud de apoyo del intendente Guillermo Besozzi para esta iniciativa porque saben que cuentan con la Intendencia para sus propias iniciativas. Los organismos públicos que colaboraron en la construcción del catamarán también lo hicieron porque ven que están contribuyendo al desarrollo local y del país. Soriano tiene orillas a dos de los tres ríos más importantes que hay en el país y el turismo náutico es una posibilidad de desarrollo económico de la región y que aporta un crecimiento sustentable en lo ambiental y social», dijo el director de la División Turismo de Soriano, José Luis Perezza.

Los interesados en informarse sobre los paseos en catamarán pueden comunicarse al teléfono 45322733 de la División Turismo de la Intendencia de Soriano en el horario de 7 a 21 horas.